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Atucha II: Montamat otra vez haciendo el ridículo

Autor | Ricardo De Dicco


Conflictos de Interes
El autor no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
Daniel Montamat, ex secretario de Energía, Atucha II, energía nuclear, China, Irán, Nisman, petróleo, industria, Embalse, industria metalúrgica, atentado desinformativo, diario Clarín



19-02-2015 | El ex secretario de Energía Daniel Montamat nuevamente haciendo el ridículo, sugiriendo la posibilidad de haberse adquirido petróleo iraní "tercerizado" desde Venezuela, criticando el proyecto Atucha II y los convenios para construir nuevas centrales nucleares.


Daniel Montamat fue secretario de Energía de la Nación entre diciembre de 1999 y agosto de 2000 durante el gobierno de De la Rúa. Su gestión de 9 meses se la pueda caracterizar por:

1) su persistencia en incrementar los precios de la energía: las naftas aumentaron 14% y el gasoil 28%, pese a la deflación de la economía, solamente explicado por su absurda decisión de alinear los precios del mercado interno con los petróleos de referencia internacional, que a lo largo del año 2000 habían mostrado un significativo aumento. También mantuvo los aumentos sistemáticos de las tarifas de los servicios públicos de electricidad y gas, las cuales se encontraban indexadas desde la aplicación de los programas de privatización de comienzos de la década del 90, ajustadas cada seis meses por el Índice de Producción Industrial de los Estados Unidos de América.

2) su incapacidad en la elaboración de un plan estratégico en materia de infraestructura energética con el objeto de interconectar a todas las provincias al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), aumentar la capacidad de transporte troncal nacional y suministrar gas natural por redes a la región del NEA que carecía de acceso al mismo, recuperar YPF y Gas del Estado, considerando que él presidió ambas empresas públicas durante el gobierno de Alfonsín, así como también diversificar el parque de generación mediante la introducción de nuevos equipos de generación nucleoeléctrica e hidroeléctrica, etc.

3) autorizar las cada vez más crecientes exportaciones de gas natural en desmedro de la satisfacción del mercado interno (más de la mitad de la población carecía de acceso al gas natural por redes).

Hecha esta introducción y en relación a la inauguración de la Central Nuclear Atucha II, nos abocaremos a continuación a responder las críticas que este ex funcionario de la Alianza publicó en el día de ayer (18 de febrero) en el diario Clarín (en realidad fueron declaraciones a Radio Mitre levantadas por el referido diario). En ellas, Montamat no sólo critica el Proyecto Atucha II y los convenios para construir nuevas centrales nucleares de potencia, sino que también sugiere la compra por parte de la Argentina de petróleo iraní tercerizado desde Venezuela. Vamos por partes.

Según Montamat, Atucha II fue "inaugurada tres veces: una en 2011, antes de las primeras elecciones presidenciales; la segunda antes de las elecciones de medio término; y esta será la tercera". En realidad fueron dos actos y ambos de gran importancia, que procederemos a justificar. El 28 de septiembre de 2011 la presidenta de la Nación, Dra. Cristina Fernández de Kirchner, inauguró la etapa de finalización de obras y de montajes electromecánicos de la Central Nuclear Atucha II (Dic/2006-Sep/2011), dando lugar al inicio de la segunda etapa (Sep/2011-Jun/2014), correspondiente al testeo de los 566 subsistemas que conforman dicho equipo de generación (Sep/2011-Nov/2012), a la carga de los 451 elementos combustibles (Dic/2012-Feb/2013), a las numerosas y exigentes pruebas convencionales (Mar/2013-Abr/2014) y a la puesta en marcha nuclear (03/06/2014). Entre 2012 y 2014 no se realizaron actos de inauguración en Atucha II, como sugiere el ex secretario de Energía. El segundo acto ocurrió ayer 18 de Febrero de 2015, cuando Atucha II alcanzó por primera vez el 100% de su potencia instalada, al que también concurrió la primera mandataria, acompañada de numerosos funcionarios públicos nacionales, provinciales y municipales, como en el acto de 2011. Es importante destacar que el Proyecto Atucha II se convirtió en un pilar estratégico para el Plan Nuclear Argentino relanzado en agosto de 2006 por el Ministerio de Planificación Federal, porque colaboró en generar la formación de más de 5.200 profesionales en la actividad nuclear (174% más que en 2003) y en recuperar proveedores de componentes nucleares y convencionales, de servicios de montajes y de ingeniería en la industria metalúrgica nacional, habiéndose calificado en dicho Proyecto alrededor de 110 de empresas argentinas, cuando en 2003 apenas existían tres empresas calificadas. Asimismo, el Proyecto Atucha II empleó un promedio de 5.000 trabajadores, con picos de 7.200. Desde su reactivación a capacitado en diversos cursos a más de 37.000 personas.

Montamat luego hace referencia que al haber alcanzado ayer Atucha II su máxima potencia, la Central Nuclear Embalse dejará de seguir "trabajando de manera forzada porque Atucha II no se terminaba". Desde el año 2013 que Embalse había comenzado a disminuir su generación porque se acercaba al final de su vida útil (puesta en marcha en 1984 con un horizonte de vida de 30 años), y en ese sentido Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), empresa pública propietaria y operadora de las centrales nucleares de potencia, había planificado con anticipación la ejecución del Programa de Extensión de Vida de Embalse, de forma tal de administrar sus horas remanentes de acuerdo a las exigencias signadas por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), y es por tal motivo que dicha central fue disminuyendo paulatinamente su potencia durante los últimos dos años. Cabe destacar que en el Programa de Extensión de Vida de Embalse el 100% de los suministros de componentes nucleares/convencionales y de los servicios de montajes electromecánicos está a cargo de la industria metalúrgica nacional, para el cual fueron calificadas 19 empresas.

Según Montamat el presupuesto de finalización de las obras "era de US$ 750 millones y terminó costando US$ 4.000 millones". El Proyecto de Terminación de Obras y de Puesta en Marcha de Atucha II demandó AR$ 18.000 millones (alrededor de US$ 3.000 millones). Esa inversión pública no sólo fue destinada a la finalización de las obras civiles, a los montajes electromecánicos, a la fabricación de algunos componentes que tuvieron que ser reemplazados y a las adaptaciones requeridas por la ARN post-Fukushima, sino fundamentalmente a pagar los salarios de miles de operarios y profesionales que participaron en el Proyecto durante los 7 años y medio que duró y la creación de una estratégica cadena de valor industrial en el sector metalúrgico nacional. Con Atucha II se formaron 1.300 soldadores que antes no teníamos, 242 técnicos altamente calificados, 187 jóvenes profesionales, fueron recuperados 800 especialistas y se generaron 700 puestos de trabajo permanentes que estarán a cargo de la operación de la central, así como también fueron certificadas 119 empresas en la industria nuclear. Desarrollar una nueva cadena de valor industrial y tecnológica, formar miles de operarios, técnicos y profesionales resultaba imposible diez años atrás con apenas US$ 750 millones. El Gobierno Nacional podría haber encargado a AREVA (heredera de Framatome, empresa francesa que se quedó con los activos de la alemana KWU-Siemnes, diseñadora de Atucha II) la terminación del Proyecto Atucha II, sin embargo, tomó la sabia decisión estratégica de encargar a NA-SA la responsabilidad e ingeniería del Proyecto Atucha II, con el objeto de contratar a empresas argentinas para las obras y servicios, y de esa forma recuperar una cadena de valor industria y tecnológica que sirviera para ejecutar el Programa de Extensión de Vida de Embalse y la construcción de futuras centrales nucleares de potencia.

En referencia a los convenios firmados con la República Popular China para la construcción de dos nuevas centrales nucleares, Montamat afirmó que el Gobierno "está comprometiendo estas obras por US$ 12.000 millones sin tener una política energética de largo plazo". Primero, son US$ 12.800 millones, que se estiman comenzarán a pagarse una vez concluidas las obras y con la facturación de la generación de energía. Segundo, el contrato comercial solamente fue firmado para la primera unidad, que será un reactor de tubos de presión del tipo CANDU, tecnología de la cual el Estado Argentino es propietario y en la que NA-SA y su cadena de valor tienen una especial experiencia, posibilitando de esta forma poder alcanzar el 70% de integración de componentes nacionales; la segunda unidad será un reactor de agua presurizada (PWR), la tecnología más empleada a nivel mundial, para el cual se firmó con China un convenio de cooperación para evaluar en el futuro ofertas comerciales, financieras y técnicas. Tercero, la construcción de estas dos nuevas centrales nucleares de potencia fue formulada y estudiada por el Ministerio de Planificación Federal, NA-SA y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) a partir del año 2006 en el contexto del Plan Energético Nacional y del relanzamiento del Plan Nuclear Argentino en ese mismo año, y luego fue aprobada en 2009 por el Congreso Nacional mediante la sanción de la Ley 26.566 (http://www.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/160000-164999/162106/norma.htm). Cuarto, la construcción de nuevas centrales nucleares de potencia responden a la diversificación de la matriz de suministro eléctrico, con el objeto de disminuir el riesgo de dependencia de la generación térmica-fósil, en igual forma al planeamiento y construcción de nuevas represas hidroeléctricas de mediana y alta potencia e introducción de equipos generación que emplean otras formas renovables de energía (eólica, solar, biogas, etc.), que forman parte de un Plan Energético Nacional implementado en mayo de 2004 y que en el transcurso de casi 11 años logró ampliar el parque de generación en casi 11.600 MW y el SADI en 5.800 km, posibilitando estas obras de infraestructura la incorporación de casi 4,5 millones de nuevos usuarios al servicio público de electricidad.

Por último y en relación a la denuncia del fiscal Nisman, Montamat señaló que "es cierto que Irán no vendió petróleo a la Argentina", pero sugirió que debe investigarse si el mismo pudo haber ingresado al país "de forma tercerizada a través de un fideicomiso de Venezuela". No nos vamos a explayar al respecto de esta payasada. El 23 de enero pasado, publicamos un informe donde dejamos en claro con evidencia empírica que la Argentina no sólo que nunca importó petróleo iraní, sino que además los crudos del país persa no pueden en absoluto ser procesados por el parque de refinación argentino: http://www.oetec.org/informes/denuncianisman230115.pdf

El señor Montamat demuestra con su falacia un profundo desconocimiento en materia petrolera. Que nos explique la lógica de importar crudo iraní.




Bibliografia
Clarín (18/02/2015). http://www.ieco.clarin.com/Atucha_II_0_1306069616.html

Bernal, Federico; Sabbatella, Ignacio; De Dicco, Ricardo (2014). Ex secretarios de Energía bajo la lupa. ¿Quiénes son, qué hicieron y a quiénes representan los críticos energéticos del kirchnerismo? Editorial Planeta. Buenos Aires.

Bernal, Federico; De Dicco, Ricardo (23/01/2015). La denuncia de Nisman y la cuestión energética nacional. Documento de Trabajo del OETEC. http://www.oetec.org/informes/denuncianisman230115.pdf

OETEC (18/02/2015). Atucha II alcanzó el 100% de su potencia instalada. http://www.oetec.org/nota.php?id=1043&area=1