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El gas y la electricidad como variable de ajuste (así se desindustrializa una Nación). El caso de Fasinpat

Autor | Federico Bernal


Conflictos de Interes
El autor no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
Fasinpat, tarifazo eléctrico, tarifazo gasífero, Metrogas, desindustrialización, ajuste, mercado, industrialización



22-05-2016 | En Fasinpat (ex Zanon), provincia del Neuquén, llegó la boleta de la luz correspondiente al mes de abril por 800.000 pesos. Antes del tarifazo, pagaban entre 300.000 y 350.000 pesos. Sin embargo, el incremento más espectacular fue el del gas natural, insumo básico para la fábrica. Del millón y medio de pesos saltó a los 8.000.000 de pesos. Cuando los productos de la industria de la energía (la electricidad, los combustibles, el gas y el petróleo) pasan a ser una mercancía más -consecuencia de la privatización/desnacionalización de la industria energética y su expropiación mercadista sin indemnización- la Argentina se desindustrializa, se reprimariza, se envuelve en la mortaja del subdesarrollo, la pobreza y la exclusión social y provincial (la Pampa Húmeda por encima del resto del país, convertido en Patio Trasero).


En la década del 70, en el Parque Industrial de la ciudad de Neuquén, se comienza a funcionar como Cerámica Zanon S.A contando con cuatro líneas de producción. Ampliando constantemente la capacidad productiva, años más tarde se realiza una nueva inversión destinada exclusivamente a la fabricación de pisos "monococción" y a la primera línea para revestimientos llamada monoporosa. En el año 1993 se convierte en la primera fábrica de pisos de porcellanato de América del Sur. El año 2000 sufre una fuerte crisis, que llevó la fábrica a la quiebra. Con esta sentencia, los operarios decidieron tomar la fábrica y trabajarla por sus propios medios. En el año 2005 se crea una cooperativa de trabajo a la cual denominamos Fa.Sin.Pat, que se encarga de la venta y distribución de los productos Zanon. En Cerámica Zanon hoy, contamos con ocho líneas de producción con una capacidad de 380.000 m2 de cerámicos por mes. El 90% está destinado al mercado dentro del país y el restante 10% a la exportación. Contamos con 430 asociados, integrantes de Fa.Sin.Pat. organizados en niveles estratégicos tácticos y operativos. Pero de esta realidad, a esta otra:

Según informó este 22 de mayo el portal La Ciudad (Cooperativa de trabajo para medios de comunicación LA QILQA, experiencia asociativa nacida en la ciudad de Ituzaingó) "El secretario general del gremio de ceramistas, Alejandro López, anticipó que el lunes se realizará una volanteada sobre la ruta provincial 7, frente a Fasinpat (ex- Zanon), para poner en conocimiento a la comunidad sobre la situación que están atravesando". Al respecto, López expresó que "Será una medida en conjunto con las tres fábricas gestionadas por los obreros, Cerámica Stefani, Cerámica Neuquén y Fasinpat", agregando que teme por "las 500 familias que dependen de esta actividad".

La industria de la energía es madre de industrias, de desarrollo, de empleo, de genuino federalismo siempre que sus objetivos se propongan avanzar en la consolidación de una economía autosuficiente, moderna y socialmente inclusiva. Así ha sucedido entre 2003 y 2015, en el marco del Plan Energético Nacional lanzado por Néstor Kirchner en mayo de 2004, profundizado durante los dos gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner e implementado invariable y exitosamente por el Ministerio de Planificación Federal.

En dicho período, el producto de la industria energética fue barato, abundante y subsidiado, por cierto, ley universal que ha presidido el desarrollo de las naciones hoy industrializadas del globo. Cabe destacar, en este sentido, lo que el Foro Económico Mundial opina sobre la relación entre precios de la energía y el crecimiento de una economía: "El consumo mundial de energía está fuertemente correlacionada con el PBI y precios de la energía más bajos son motores clave del crecimiento económico".
Sin embargo, desde el 10 de diciembre de 2015 la industria energética funciona como una industria más. O, para ser más precisos, pasó de funcionar como lo haría una empresa pública a funcionar como una empresa privada divorciada del interés colectivo, ajena al desenvolvimiento del mercado interno y contraria a la reindustrialización del país. Nótese como Metrogas, empresa gasífera que opera en la Argentina, se quejaba en 2015 de los bajos precios de la tarifa industrial.



El subrayado en rojo destaca como la "industria del gas" estaba alineada a un proceso de industrialización nacional en lugar de servir a los accionistas de Metrogas, empresa que desde el tarifazo gasífero se llena los bolsillos con el gas natural extraído del subsuelo argentino o importado de Bolivia con el dinero de todos los contribuyentes.

El gas natural es insumo fundamental para el funcionamiento de nuestra industria. Su precio determinará avancemos por un camino de industrialización o retrocedamos varias casillas hacia el subdesarrollo noventista. La ubicación argentina en la comparación de Metrogras lejos de ser una desventaja para una Argentina moderna, desarrollada y socialmente inclusiva era puntal de su afianzamiento.

Lamentablemente el caso de Fasinpat es uno en miles de casos más de pequeñas y medianas empresas y comercios ajustados por la vía de una energía en poder del mercado.



Bibliografia
OETEC (20/05/2016) El impacto del tarifazo eléctrico de Aranguren en la industria nacional
http://www.oetec.org/nota.php?id=1828&area=1

OETEC (5/04/2016) Precios más bajos de la energía benefician a los hogares e industrias por igual
http://www.oetec.org/nota.php?id=1712&area=1